Luego de despedirme de los viajes que diariamente cotizaba al Caribe, los departamentos de soltera donde disfrutaría mis mejores años de juventud, los jeep todo terreno para tener un poco de onda, decidí que era bueno poner los pies en la tierra y comenzar a buscar un ginecólogo para mi nueva realidad.
La búsqueda fue cansadora, luego de pasar por 4 médicos encontré al que necesitaba. Primero, atendía en la clínica que nacerá la guagüita, segundo tiene las canas suficientes que asegura su maestría en el tema y tercero tiene los ojos azules.
El tercero fue un dato que decidí al momento de verlos, porque yo creo que si al nacer hubiera visto unos ojos azules así de intensos, hoy sería bastante mejor persona de lo que soy.
Lo más probable... siempre he pensado que si al momento de abrir los ojitos por primera vez hubiese visto a Vivi Kreutzberger o Luis Jara no habría probado jamás el pan con mantequilla jajajjajajajajjaa+
ResponderEliminarTe encuentro toda la razón
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